La geolocalización llega a nuestra fábrica

La incorporación de nuevas tecnologías facilita el trabajo de las distintas áreas de Volkswagen Navarra. Una de las últimas en sumarse a la lista es el sistema de geolocalización desarrollado por el departamento de IT y Revisión Final. El proyecto se enmarca en uno de los pilares de la Industria 4.0, en concreto en Internet de las cosas, es decir, la interconexión digital de los objetos con Internet.

El equipo de geolocalización. De izquierda a derecha, detrás, Javier Lerma, KVP Kaskade (anteriomente Revisión Final) y Héctor Moreu, responsable sistemas de ATP, Producción, Logística y Calidad de IT. Delante: Julio Zurbano, gerente Revisión Final; Iñigo Vidondo, Revisión Final e Iñaki Iribarren, IT.

“¿Dónde está el coche?” Esta es la pregunta que se hacían habitualmente los operarios de Revisión Final cuando trataban de localizar un vehículo en la campa que corresponde a dicho taller. Ahora, gracias al sistema de geolocalización GPS mediante tecnología LoRa, es mucho más sencillo y se invierte menos tiempo en llevar a cabo la búsqueda con éxito.

Los departamentos de IT y Revisión Final trataron de buscar la mejor solución a un aspecto que, con ayuda tecnológica, se podía mejorar. En abril de 2017 Producción planteó la situación y, desde el 1 de junio de 2018, el sistema ya está operativo. 

Junto con una empresa externa, se diseñó un producto a medida, es decir, que sirviese para la casuística de la fábrica en concreto. De esta manera se creó un dispositivo GPS que, mediante tecnología LoRa, envía información sobre la localización del coche a dos antenas situadas en el centro de la fábrica. Estas se sitúan en la nave 2C de Pintura y en el antiguo edificio de la depuradora, y ofrecen cobertura en un radio de 10 kilómetros cada una.

Esa información se traslada a la nube desde la antena gracias a una tarjeta 3G, y de ahí llega al ordenador o tableta que los operarios de Revisión Final emplean para localizar un coche. Basta con introducir en un programa el número de bastidor y este indica la posición (con una precisión de tres metros) en la que se encuentra el vehículo en la campa. Si, por el contrario, se sitúa en el interior de alguna nave, el sistema GPS no permite determinar la posición exacta, sino simplemente situarlo en la nave que corresponda. 

El ‘bautizo’ del dispositivo. En ZP6 los dispositivos se ‘bautizan’ colocándolos sobre una antena RFID, a la vez que se lee la etiqueta del coche correspondiente para vincularlos.
Colocación. Los operarios de ZP6 colocan el dispositivo en el retrovisor interior, colgándolo de la percha. Este no se retira del coche hasta que llega a la zona de colocación de protecciones.
Programa de visualización del coche. Cualquier empleado de Revisión Final puede localizar en el momento que lo desee el coche que busca.
Campa de Revisión Final. En ella se encuentran los coches que todavía no están  listos para su venta, ya que requieren algún tipo de revisión.

El proceso

Actualmente 2.500 dispositivos GPS están en circulación por la fábrica. Estos contienen además una placa solar que permite la recarga de su batería. 

Concretamente, el proceso comienza al final de la cadena de Montaje, en ZP6. Allí los operarios ‘bautizan’ los dispositivos colocándolos en una antena RFID, que vinculan a su vez a un vehículo leyendo su etiqueta (la información del bastidor). Después, los operarios cuelgan el dispositivo del espejo retrovisor interior mediante una percha. Esta es de un material resistente que no genera ruidos y que se sujeta al dispositivo mediante tornillos de nailon para evitar daños en el coche.

Con el movimiento se activa el GPS, que manda información de su ubicación mediante tecnología LoRa cada minuto. Si el vehículo estuviera en reposo, por ejemplo, en la campa, dicho dato lo enviaría cada cuatro horas. De esta manera, en Revisión Final pueden encontrar un vehículo de forma más sencilla, optimizando así una tarea en la que antes invertían más tiempo. Insertando el número de bastidor del coche que desean localizar en un programa les aparecen datos como el modelo, el color, si se encuentra en movimiento o no, el porcentaje de batería y la ubicación exacta. 

Finalmente, cuando el vehículo ya está listo para venderse, en la zona en la que se colocan las protecciones, un trabajador recoge los dispositivos y los ‘desbautiza’. Mediante este proceso, el taller se cerciora de que el coche no sale de la fábrica con el dispositivo y de que este puede volver a llevarse a ZP6 y colocarse en un nuevo vehículo.

En un futuro esta tecnología que permite la geolocalización de vehículos se podría emplear en otros ámbitos de la fábrica, aunque de momento se están estudiando opciones. El siguiente paso será conseguir que este sistema funcione con más exactitud en interiores, algo que quizás llegue en un futuro no muy lejano. Poco a poco, los avances tecnológicos van permitiendo la optimización de procesos y tareas en nuestra fábrica. 

Las distintas tecnologías del sistema

1. RFID. El dispositivo se ‘bautiza’ en ZP6 (al final de la cadena de Montaje) mediante una antena RFID.
2. GPS/LoRa. El dispositivo utiliza comunicación GPS mediante la tecnología LoRa (‘Long Range’, tecnología de comunicación de largo alcance y bajo consumo), que manda la información de la ubicación del coche a las antenas instaladas en la fábrica.
3. La nube. Las antenas se conectan con la nube mediante una tarjeta 3G.
4. En pantalla. La información llega a la tableta u ordenador para poder localizar al coche.