Un cuidado proceso de fabricación frente a la corrosión
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Prensas
Hay tres factores que cuidamos para evitar la corrosión:
Lubricante. Una pieza estampada requiere un nivel de deformación tal que, si no está bien lubricada, el material de zinc en la base de la chapa se lamina y se acumula en las zonas donde se ha estirado la chapa. Esto hace que los recubrimientos de pintura no se adhieran bien y surjan pequeñas imperfecciones, focos por donde el óxido podría penetrar.
Cortantes. Deben estar bien afilados para que no queden rebabas o defectos que exijan un retrabajo, ya que, al limar o pulir la chapa, dañamos la capa protectora.
Capa de zinc. Debe tener sus espesores y no debemos dañarla mediante retrabajos innecesarios.
Chapistería
Aquí tiene lugar el proceso de ensamblaje de las carrocerías, estos son los aspectos que atendemos para evitar la corrosión:
Soldaduras. Un poro en una soldadura MAG, en una soldadura láser o en un punto de soldadura perforado hace que en Pintura no sean efectivos los tratamientos que se dan y constituya un foco de óxido inmediato.
Masillas. Sueldan o unen una chapa con otra. Deben tener una funcionalidad y en muchas ocasiones se usan para cortar el paso de la humedad.
Acoplamientos. Dos chapas bien unidas pueden sellarse perfectamente en el proceso posterior de pintura, de forma que no dejen entrar humedades. Por el contrario, dos chapas desplazadas no aseguran un correcto sellado.
Retrabajos. Es importante evitar en lo posible los retrabajos, para no producir daños en la chapa.
Pintura
Antes que nada es fundamental limpiar bien la carrocería de residuos (restos de lijado, soldaduras, polvo, etc.) mediante baños, duchas con productos desengrasantes, para que los recubrimientos que aplican tengan una correcta adherencia. Después:
Fosfatación. Es una reacción química que se da en la superficie metálica, sobre la cual se crea una capa de fosfatos microcristalinos, que constituye una buena base de anclaje para la pintura, siendo ésta una barrera suplementaria, aislante y no metálica, que limitará el efecto de la corrosión.
KTL o cataforesis. Es un método de pintado por inmersión total, cuya función es principalmente anticorrosiva. El tratamiento se efectúa aplicando una diferencia de potencial eléctrico, entre el cátodo (la carrocería cargada negativamente) y los ánodos (electrodos con carga positiva situados en los laterales del baño), favoreciendo así la adherencia de la pintura de forma uniforme.
Masilla de PVC. Es un producto con propiedades sellantes y capaz de absorber impactos y con cualidades insonorizantes. La aplicación se realiza de dos maneras, en forma de recubrimiento superficial para proteger de impactos en los bajos de la carrocería y en forma de cordón para evitar entradas de agua en la carrocería. Asimismo, la masilla también tiene la función de proteger zonas críticas, como los cantos de las chapas donde la capa de pintura es escasa.
Color. Se aplica para que la carrocería tenga un color, pero también para aumentar la capa de protección de la chapa. En Pintura hay un robot que comprueba, con tecnología láser, el espesor de la base y detecta posibles desviaciones. Una máquina mide todos los coches y todos los colores y nos avisa si algo en un color no va bien.
Barniz. Además de brillo, aporta dureza a la capa de pintura y la hace más robusta frente a las agresiones.
Cera. Para evitar que las zonas huecas de las partes bajas de la carrocería (tubulares) queden expuestas a la corrosión, se les aplica cera líquida mediante un proceso de inundación.
Montaje
Las carrocerías salen del taller de Pintura inmaculadas, pero el proceso aún no ha terminado. Aún falta el montaje del motor, piezas, guarnecido, la parte eléctrica, etc, hasta completar el coche. La línea de Montaje es un punto en el que confluyen unas 500 personas por turno, que trabajan con útiles y herramientas que deben estar apropiadamente protegidos, para evitar daños en los vehículos.
Revisión final
Con la prueba de lluvia y los últimos controles de superficie, de pequeñas rayas, desconchados, imperfecciones…, se cierra lo que constituye el proceso diario que realizamos en el coche para evitar la corrosión. En este punto, toca analizar la segunda parte de nuestro esfuerzo frente a la corrosión: ¿Cómo logramos que todo eso se aplique?