La carrocería a examen, garantía frente al oxido

Cada persona de la fábrica tiene un papel importante en el cuidado de la carrocería. El mimo y cuidado en Producción y la supervisión por parte de Calidad, las mejores armas frente a la corrosión.

José Luis Burgos, auditor de Chapistería, y Ander Agustín, de Producción, en la Sala de Auditoría de Chapistería en la Nave 2.

Por su gran resistencia y ductilidad, el acero sigue siendo hoy en día el material principal en la fabricación de carrocerías. Sin embargo, tiene el inconveniente de que se corroe al entrar en contacto con el oxígeno. El agua, la humedad, la sal, los golpes de piedra, la gravilla, etc. pueden deteriorar la carrocería al dañar los recubrimientos protectores, dando lugar a pequeños focos de oxidación. La corrosión es la degeneración producida en el metal debido a la reacción química producida al entrar en contacto con el oxígeno y a la influencia de factores como la humedad o entornos salinos —en zonas costeras la corrosión es mayor—. 

Todas y cada una de las personas que trabajamos en Volkswagen Navarra desempeñamos un papel clave para hacer frente a este proceso. Desde las áreas de Producción y Calidad, desarrollamos todo un engranaje de mecanismos y herramientas con vistas a proteger la chapa y ofrecer un producto de calidad a la altura de las exigencias de la marca y de las del cliente. Trabajo en equipo, un cuidado proceso de fabricación y control de la calidad, hacen posible que Volkswagen ofrezca una garantía de 12 años de calidad frente a la corrosión. En este esfuerzo por garantizar la ausencia de corrosión, hay que atender a un doble aspecto: el proceso de fabricación (Producción), así como el aseguramiento de este proceso (Calidad). 

La labor del laboratorio

Su trabajo se centra en dos grandes momentos:

1. Pieza a pieza
Los proveedores envían sus muestras y en el Laboratorio se comprueban las especificaciones de su protección contra la corrosión que ha fijado Desarrollo Técnico de Volkswagen desde Alemania para cada una de ellas, por si pudiéramos detectar algún error. Si las especificaciones son correctas, comprobamos si las piezas cumplen con los requisitos y el proveedor ha realizado los ensayos necesarios para ajustarse al nivel de calidad exigido. Tras esto, en el laboratorio efectuamos un contra-análisis de composición, espesores y adherencia de los recubrimientos.
Asimismo estudiamos su comportamiento en cámaras de niebla salina y en cámaras con ciclos de corrosión, ensayos en los que se simula el efecto de todos los agentes que la provocan para evaluar si son susceptibles de sufrir corrosión y, en caso afirmativo, si se produce en un grado admisible y cuál es su progresión. A partir de la valoración del Laboratorio y de otros entes de la fábrica, el departamento responsable de esas muestras, Calidad Material de Compra (CMC), las considera o no aptas para entrar en serie.

2. En el coche construido
Cuando ya hay un coche pasando por la línea de Montaje con destino pruebas de corrosión, de cada uno de los componentes susceptibles de tener problemas potenciales cogemos otra muestra idéntica a la montada, la que se denomina ‘gemela’, que se guarda y documenta por si un día hay un problema en dichas pruebas y necesitamos analizarla en el laboratorio.
Este proceso es relativo a las piezas de compra. Por otro lado están las piezas que hacemos en fábrica, responsabilidad de Calidad Serie.

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